Lámparas para Recámara
En la recámara la luz tiene que poder bajar de intensidad. Es la única habitación donde la iluminación acompaña el momento de dormir, y una luz cruda a las once de la noche arruina el efecto.
Busca luz cálida, entre 2700 y 3000 K, y evita que el foco quede a la vista desde la almohada. Los apliques de cabecera y las lámparas de buró resuelven las dos cosas.